Humildad

La humildad te abre la puerta de la tranquilidad y de la felicidad. Para llegar a ser humilde hace falta haber caído muchas veces y por tanto haber buscado la manera de levantarnos. La humildad nace del autoconocimiento, cuando te conoces a ti mismo, cuando te comprendes, ya no quieres ser mejor que nadie, tomamos conciencia de que todos somos iguales, cada uno puede destacar en una cosa, no todos debemos saberlo todo. Nadie es perfecto, pero quien se siente superior a los demás es por algo que solo se ve desde fuera. Si te encuentras de frente con la prepotencia, observa qué te genera inseguridad… Si la soberbia llama a tu puerta, descubre qué te causa dolor… Si te sientes mejor que los demás, estás enmascarando carencias y necesidades afectivas… Pero tranquilo, todo pasa, observa tu corazón, ahí reside la humildad y la comprensión.

 

El secreto de la sabiduría, del poder y del conocimiento es la humildad. 
Ernest Hemingway