Respiraciones conscientes

Siéntate en un sitio cómodamente, pon atención a tu espalda, que esté recta si es posible, los pies apoyados en el suelo, observa la tensión de tu cuerpo, si está atento, ve respirando suavemente y soltando.

Para empezar haremos una respiración muy sencilla:
Inspira por nariz, exhala por nariz, cuenta cada respiración, haz ciclos cortos para no marearte. Por ejemplo: Inspira contando 5 exhala contando 5, haces varias respiraciones y te detienes, recobras tu respiración normal. Pasado un minuto vuelve a repetir esta vez contando a tu ritmo, con suavidad, sin prisa. 
Los primeros días el total de la práctica no puede sobre pasar los 2 minutos. Cada ciclo será corto, no serán más de 10 segundos.

Está comprobado que si pones tu atención en la respiración unos segundos, todo se calma. Disfruta!